En memoria de quienes hemos dejado ir.
Nos resistimos.
No queremos aceptarlo.
No queremos perder.
Nos asusta el dolor.
Y sin embargo,
la muerte llega.
Llega a quienes amamos,
y nos llegará a nosotros.
Buscamos refugio en la fe,
pero la fe no nos libra de nuestra humanidad.
Pedimos el milagro,
pero no recibimos lo que pedimos.
Intentamos comprender,
y el dolor no nos deja ver el sentido.
Solo cuando nos rendimos,
cuando entregamos nuestras expectativas,
cuando aceptamos nuestra vulnerabilidad.
Solo cuando dejamos
que las lágrimas sean la lente a través de la que mirar.
Solo entonces,
dejamos que la paz se asiente.
Solo entonces,
miramos la vida con un nuevo sentido.
Solo entonces,
puede brotar la acción de gracias,
por un legado,
por una vida,
por el Amor.